He recibido una invitación para compartir el próximo jueves con un grupo de cargos públicos mi visión sobre un nuevo impulso para Lanzarote. A hilo de este amable ofrecimiento y de algunas de las reflexiones vertidas esta mañana en el programa "A vivir que son dos días" de la cadena Ser, que hoy ha tenido lujar en el renovado espacio de Los Jameos, me gustaría exponer ciertas ideas.